Una grúa de taller es un sistema de elevación instalado directamente en una nave de producción o montaje para facilitar el movimiento de materiales, herramientas y subconjuntos a lo largo del espacio de trabajo. A diferencia de las grúas utilizadas en zonas de almacenamiento, la grúa de taller está optimizada para una alta maniobrabilidad, ciclos frecuentes de carga/descarga y compatibilidad con las estructuras existentes del taller. Por lo general, presenta un diseño de viga simple para capacidades de hasta 10 toneladas, aunque se emplean modelos de doble viga cuando el espacio libre bajo techo es limitado o cuando se requiere una colocación precisa. La grúa se desplaza sobre vigas carril elevadas fijadas a las columnas del edificio, dejando completamente libre la superficie del suelo. Los operadores pueden elegir entre una estación colgante para una operación móvil o un mando a distancia por radio que les permite situarse en el punto de observación óptimo. Las grúas de taller reducen considerablemente la dependencia de las carretillas elevadoras, cuyo uso puede provocar daños en el suelo y congestión en pasillos estrechos. Entre sus aplicaciones específicas se incluyen el traslado de bloques de motor a centros de mecanizado, la alimentación de prensas con chapas metálicas y la transferencia de piezas fundidas pesadas a estanterías de almacenamiento. Los dispositivos de seguridad, como los limitadores de fin de recorrido, los topes de goma y los bloqueos antideslizamiento de cadenas, son estándar. La clase de servicio de la grúa debe ajustarse al uso diario previsto; por ejemplo, A4 para trabajos de montaje moderados y A5 para un uso regular en fundiciones. Si busca una grúa de taller que incremente su capacidad de producción sin modificar la distribución actual de su planta industrial, póngase en contacto con nosotros para una consulta y una cotización gratuita.