Las grúas de suelo son dispositivos portátiles y móviles de elevación que operan a nivel del suelo, compuestos normalmente por una base con ruedas, un mástil vertical y un brazo horizontal o pluma que puede elevarse o bajarse mediante un cilindro hidráulico o un polipasto manual. La ventaja de las grúas de suelo radica en su total independencia de la estructura del edificio: se desplazan hasta la ubicación requerida y pueden plegarse o desmontarse para su almacenamiento cuando no están en uso. Sus capacidades suelen oscilar entre 0,5 toneladas y 3 toneladas, lo que las hace adecuadas para levantar motores, componentes de maquinaria, utillajes y materiales en talleres mecánicos, talleres de mantenimiento y líneas ligeras de montaje. Con frecuencia, se trata de grúas de suelo hidráulicas, en las que una bomba accionada manualmente eleva la pluma, mientras que la carga se desplaza empujando toda la grúa sobre sus ruedas giratorias. Algunos modelos incorporan polipastos eléctricos para una elevación sin esfuerzo. Al ser móviles, las grúas de suelo no requieren carriles aéreos ni instalación permanente, lo que supone una inversión inicial reducida. Sin embargo, suelen tener un alcance más corto y una altura de elevación menor comparadas con las grúas puente. Las grúas de suelo son ideales para talleres de trabajo donde las necesidades de elevación varían según la ubicación y la frecuencia es baja o moderada. Entre sus características de seguridad figuran ruedas giratorias con bloqueo para evitar desplazamientos durante la elevación, así como una válvula de derivación por sobrecarga en los modelos hidráulicos. Para una solución de elevación versátil y económica, las grúas de suelo constituyen una excelente opción. Para consultar las configuraciones disponibles y los precios, póngase en contacto con nosotros directamente indicando su capacidad de elevación requerida y su altura máxima de elevación.